La diputada mercedina Vanesa Siley cruzó al Ejecutivo en Diputados por quita de «Zona Fría»

El debate legislativo en la Cámara de Diputados de la Nación por la quita y derogación de los beneficios de la denominada ley de «Zona Fría» en las tarifas de gas generó fuertes repercusiones políticas locales.

La diputada nacional oriunda de Mercedes, Vanesa Siley (Unión por la Patria), apuntó directamente contra la administración central de Javier Milei al exponer el impacto que la medida tendrá sobre los usuarios residenciales bonaerenses, una postura que posteriormente fue analizada y respaldada por el periodista Víctor Hugo Morales en la señal AM750 (Ar12).

Durante su intervención en el recinto, Siley exhibió la cartografía de las regiones alcanzadas por el beneficio y cuestionó el fuerte sesgo centralista con el que, a su criterio, se legisla el acceso a los servicios esenciales.

El reclamo de Siley: «Miden el país con ojos de Ciudad Autónoma»
La legisladora mercedina fundamentó su posición comparando las realidades climáticas del Área Metropolitana de Buenos Aires con las del interior bonaerense y el resto de las regiones patagónicas. «Mire, ¿cuál es el odio, me pregunto yo, que tiene su presidente, Javier Milei, con mi provincia? ¿Cuál es el odio que tiene con los bonaerenses? Acá están afectando directamente a 1.200.000 familias», disparó Siley desde su banca.

La diputada exigió a sus pares no tomar decisiones basándose únicamente en el clima templado de las oficinas porteñas: «No midan la temperatura con la temperatura de este recinto. Afuera, mientras acá en Capital Federal hace 14 grados, en Mercedes, mi ciudad, hace 4 grados, y en Río Gallegos hace 2 grados. Miden el país con ojos de provincia, o peor aún, con ojos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires».

El respaldo de Víctor Hugo Morales
Por su parte, el periodista Víctor Hugo Morales abordó la problemática en su espacio editorial, utilizando los datos provistos por la diputada para ilustrar la escala del recorte de la «cobija del Estado», un beneficio que permitía reducciones de entre el 30% y el 50% en las boletas de gas de las regiones más desfavorables.

«Vanesa Siley cuenta lo que le han hecho a la provincia de Buenos Aires. 55 lugares de la provincia de Buenos Aires han sido afectados, 10 de Córdoba, de Mendoza, 13 de San Luis», enumeró el cronista. Morales remarcó que las localidades del interior bonaerense se quedan sin este subsidio que funcionaba como un paliativo económico indispensable: «Era por lo menos un alivio taparse un poquito mejor, tener la cobija del Estado; la única cobija que pueden tener los pobres en cualquier parte del mundo».

El impacto en Mercedes
La derogación del régimen de Zona Fría implica que distritos como Mercedes —y decenas de municipios del centro, oeste y sur de la provincia de Buenos Aires— perderán la categorización especial que asimilaba sus cuadros tarifarios a los de las regiones patagónicas debido a las bajas temperaturas invernales, lo que se traducirá en un incremento directo e inmediato sobre el valor final de las facturas de gas.

“No dejen morir a la universidad, a la ciencia y a la salud”: La comunidad de la UNNOBA recibió el respaldo de la región en un acto masivo para reclamar por el financiamiento del sistema universitario y la salud pública, bajo la consigna “En contra de nadie, a favor de todos. Sí al financiamiento universitario. Por el futuro”.

El encuentro se desarrolló en Salón de Usos Múltiples Mario Meoni, en el marco de una acción coordinada de todo el sistema universitario que coincide con la Marcha Federal Universitaria con epicentro en el Congreso de la Nación, durante la sesión en la que se tratarán los vetos presidenciales a la Ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia Pediátrica.

El rector Guillermo Tamarit expresó que en el país “se vuelve a levantar la voz en defensa de las causas justas, como las personas con discapacidad, el Garrahan y la salud pública, jubilados y jubiladas, las universidades públicas y el sistema científico”.

Tamarit habló de un reclamo colectivo y multitudinario “frente a la falta de respuesta y sensibilidad, de la negación al diálogo, la difamación y los agravios, la profundización del ajuste y el desfinanciamiento”.

“Salimos a la calle por tercera vez para pedirle a este gobierno que cese en el hostigamiento, y a nuestros legisladores que, por favor, no abandonen ni dejen morir a la salud, a la universidad pública y a la ciencia nacional. Que cuiden a nuestros mayores y a los más jóvenes”, señaló.

Salarios por debajo de la línea de la pobreza

En su alocución, el rector se refirió a la pérdida presupuestaria y aseguró que la crisis salarial y de condiciones laborales que padecen quienes trabajan como docentes y no docentes “no tiene precedentes”: “La gran mayoría está con salarios por debajo de la línea de la pobreza y la experiencia que nos atraviesa es la de angustia de no llegar a fin de mes, el pluriempleo y la pérdida de recursos humanos muy valiosos”.

“El propio gobierno reconoce en el decreto del veto que hay más de 110% de diferencia negativa entre inflación e incrementos salariales y, aun así, niega las paritarias. La recuperación salarial exige más del 40% de incremento sobre el último mes”, sostuvo.

El rector de la UNNOBA consideró que la actividad universitaria (docencia, investigación, extensión, administración y gestión) no sólo requiere presupuesto sino de salarios acordes. “Con la vocación sola no alcanza”, alertó.

Recordó, además, que a ese panorama se le suma la drástica reducción en el ingreso a la carrera de investigador del CONICET y la ausencia de llamados en los últimos dos años. “Todo esto provoca el desaliento de vocaciones científicas y la fuga de cerebros, comprometiendo, al mismo tiempo, nuestra soberanía científica y tecnológica”, recalcó.

“El panorama se profundiza con la falta de inversión en infraestructura y equipamiento, la interrupción de programas estratégicos y el ataque a organismos como el INTA, el INTI o el Banco Nacional de Datos Genéticos, hoy sometidos a un desfinanciamiento similar al de las universidades”, añadió.

“Auditar no es algo nuevo para las universidades”

En su discurso, una vez más, el rector desmintió el planteo gubernamental respecto de la falta de auditorías de las universidades nacionales. “Tenemos auditorías de distinto tipo: internas, de la Auditoría General de la Nación (AGN), de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN)”.

En el caso de la UNNOBA, el rector específico que también se somete a certificaciones voluntarias de ISO 2001, “casi desde el inicio de la Universidad”. “Esto certifica la calidad y la transparencia de la institución”, comentó. “Auditar, certificar calidad, no es algo nuevo para nosotros. No es que ahora se nos ocurre rendirle cuentas a gente que está mucho más sospechada que las universidades por el caso Libra, por lo que hacen con los discapacitados…”, ilustró el rector.

“Rendimos cuentas de cara a la sociedad, así como rendimos cuentas de la calidad de nuestras carreras a la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). No las evaluamos entre nosotros. Por eso no resulta sorprendente que cada graduado de la UNNOBA se incorpore a trabajar y le reconozcan la calidad de su formación”, añadió.

Al mismo tiempo, Tamarit informó que, dentro del Ranking de Transparencia del Estado Nacional, el cual evalúa a alrededor de 200 dependencias nacionales, la UNNOBA tiene un lugar destacado: “Está en el lugar 19° y en 8° lugar dentro del conjunto de las universidades”. En contraste, la Secretaría General de la Presidencia, dirigida por Karina Milei, está ubicada en lugar 30°, puntualizó Tamarit a modo de ejemplo.

Sin financiamiento, no hay futuro

En su discurso, la máxima autoridad de la UNNOBA informó que las universidades representan más del 60% de la investigación y forman a quienes constituyen la base del desarrollo nacional. “El ajuste que sufren la universidades y organismos de ciencia y tecnología no solo compromete el presente, sino que concreta una pérdida estructural de capacidades que llevará años recomponer si no se revierte de inmediato”, cuestionó.

Tamarit recordó que tampoco se actualizan las becas universitarias y que se profundizan las restricciones en todos los programas de asistencia, con requisitos cada vez más excluyentes que “dejan a miles de estudiantes afuera”: “No hay una sola política universitaria de la Nación orientada a fortalecer el ingreso, la permanencia y el egreso. En un contexto económico como el que atraviesa la Argentina, estas cosas son muchas veces definitorias para que alguien pueda continuar con sus estudios y la triste realidad es que, sin asistencia ni compromiso de la Nación, estudiantes de todo el país son forzados a abandonar sus carreras”.

“El veto del presidente Milei a la Ley de Financiamiento representa un nuevo ataque al derecho a la educación, a la soberanía, a la justicia social y al futuro de la juventud. Queremos decirlo con claridad: no hay posibilidad de garantizar el desarrollo normal de nuestras actividades sin Ley de Financiamiento, del mismo modo que no hay futuro para la Universidad pública sin un presupuesto razonable y aprobado por el Congreso para el 2026”, remarcó Tamarit.

De esta forma, el rector solicitó que “diputadas y diputados rechacen el veto”. “Sin presupuesto, no hay universidad ni ciencia, y sin ciencia ni universidad, no hay futuro”, subrayó.

“Todas y todos somos la Universidad pública argentina, herramienta para una movilidad social ascendente extraordinaria; la educación pública que iguala y nos hace libres. Para que las generaciones por venir puedan soñar con un futuro mejor y más justo. Para que la Argentina que nos merecemos sea posible… ¡Universidad pública, siempre!”, manifestó.

La situación de las universidades

Hace dos años las universidades nacionales están funcionando sin presupuesto asignado por el Congreso de la Nación, ya que no hay Ley de Presupuesto. Esto impacta fuertemente en la autonomía universitaria y condiciona el normal desarrollo de las actividades, no solo académicas sino de investigación y extensión, ya que el Poder Ejecutivo asigna los fondos de manera discrecional.

La crisis actual afecta al sistema universitario y la incertidumbre hace que docentes e investigadores estén dejando las aulas y laboratorios en busca de otras oportunidades. Perder docentes, investigadores y trabajadores atenta contra la calidad y genera un daño de consecuencias difíciles de mensurar.

La Ley de Financiamiento Universitario, votada con gran consenso en ambas cámaras legislativas, no pone en riesgo el equilibrio fiscal y devuelve previsibilidad al sistema. En este sentido, el conjunto de las universidades insiste en que las y los legisladores conformen las mayorías necesarias para revertir el veto y devolver un horizonte de futuro a un sistema que vincula no solo a sus trabajadores sino a una inmensa cantidad de estudiantes cuyas familias, con su esfuerzo, sostienen la educación superior universitaria del país que es testimonio de calidad y que a diario da muestras de ser una herramienta socialmente valiosa.