En un movimiento político y estratégico de fuerte impacto territorial, y a laDetrás de la agenda deportiva, el cónclave funcionó como una vidriera de importante voltaje político. Con la provincia de Buenos Aires siempre en el centro de las disputas internas, el «Grupo AFA» se consolida como un espacio con volumen territorial propio dentro del peronismo bonaerense, exhibiendo una foto de unidad coordinada entre jefes comunales de peso. Al encuentro asistieron Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Lucas Ghi (Morón), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Marisa Fassi (Cañuelas), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Fernando Moreira (San Martín), Ariel Sujarchuk (Escobar), Damián Selci (Hurlingham), Eva Mieri (Quilmes), Jaime Méndez (San Miguel) y Juan Ustarroz (Mercedes), entre otros. vez «una cábala» previa al mundial, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, encabezó una cumbre formal con un nutrido grupo de intendentes peronistas bonaerenses que marcó la reaparición pública del denominado “Grupo AFA”. El intendente Juani Ustarroz fue parte del cónclave.
El encuentro, desarrollado en el predio de la Ceamse —organismo también presidido por Tapia—, dejó como principal saldo institucional el compromiso de la entidad de brindar respaldo a los municipios que deseen instalar pantallas gigantes y organizar «fan fests» gratuitos en sus distritos para seguir el camino de la Selección Argentina hacia la próxima cita mundialista.
La reunión fue catalogada por los propios protagonistas en clave de «cábala», repitiendo el esquema de la antesala de Qatar 2022. Sin embargo, detrás del entusiasmo formal por llevar «el Mundial a las plazas», la letra chica del financiamiento habría comenzado a encender las alarmas en algunas administraciones locales.
Por eso hay quienes siembran cautela respecto a la viabilidad real del anuncio. El apoyo institucional de la AFA funcionaría como un esquema de colaboración e impulso, pero la entidad de la calle Viamonte no se haría cargo de la totalidad de los costos operativos y de infraestructura.
Ante este panorama, los distritos se enfrentan a la dificultad de no contar con los recursos suficientes para costear los elevados alquileres de pantallas gigantes, sistemas de sonido y logística de seguridad que implica un evento masivo de estas características.
Por ello queda la incertidumbre a develar si Mercedes tendrá o no su fan fest.
