El arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, fue recibido en audiencia privada por el Papa León XIV en la Ciudad del Vaticano.
El encuentro, desarrollado en la antesala de la visita apostólica que el Pontífice realizará a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, sirvió para ajustar aspectos pastorales y reflexionar sobre el impacto de la llegada del Santo Padre al país, que incluirá en su itinerario a Buenos Aires, Córdoba y el Santuario de Luján.
En declaraciones radiales a la periodista María Cecilia Mutual para Vatican News, el prelado mercedino compartió sus impresiones tras el contacto cara a cara con el Obispo de Roma: «He tenido una impresión muy linda: es una persona amable, afable, simpática, suelta, atenta. Lo vi contento y me dijo: ‘Estoy contento de viajar, con muchas ganas de viajar’», reveló Scheinig, al tiempo que remarcó que la reunión representó un gesto profundo de comunión eclesial entre la sede apostólica y la Iglesia local.
La visita del Papa León XIV —que se enmarca en un viaje continental que abarcará también a Uruguay y Perú— genera expectativas tanto en el ámbito eclesial como en la sociedad civil. Monseñor Scheinig remarcó que la nación atraviesa un contexto social complejo y que requiere un mensaje de fortaleza: «Argentina necesita una espiritualidad nacional, un estilo profundo de vida, un sentido de la vida. Estamos necesitados de una palabra profunda, llena de sentido», expresó.
Respecto a los preparativos, el arzobispo explicó que las comunidades locales se encuentran trabajando a ritmo acelerado en dos frentes: la logística organizativa —que contempla el traslado de fieles y la recolección de fondos— y la preparación interior a través de catequesis promovidas por el Episcopado. «Es un momento oportuno para la visita de un Papa. Creemos que va a convocar mucha gente. Nos estamos preparando de la mejor manera posible para reavivar, renovar la fe, la esperanza y el amor», sostuvo.
Uno de los momentos centrales del recorrido papal será su llegada a la Basílica de Luján durante la jornada de cierre de su estadía en el país. Scheinig hizo hincapié en el valor simbólico de recibir al Pontífice en el histórico santuario mariano: «Tengo la expectativa de que el Papa León vendrá como peregrino a peregrinar con su pueblo que camina en la Argentina. La basílica es un lugar de peregrinación popular donde nos amuchamos y nos ayudamos».
Asimismo, el arzobispo recordó el profundo vínculo que unió al Papa Francisco con la Patrona de los argentinos, mencionando que la arquidiócesis conserva y exhibe en una vitrina una sotana blanca donada por el antecesor de León XIV frente a la imagen de la Virgen. «A Francisco le gustaba mirar a la Virgen y, sobre todo, dejarse mirar. La Virgen en el santuario da una espiritualidad de la fraternidad, de que somos hermanos y que no nos salvamos solos», reflexionó.
Finalmente, el pastor de la diócesis instó a la comunidad a prepararse para el acontecimiento con una actitud de escucha y apertura: «Animaría a ir con el corazón abierto. Que nos predispongamos con el mejor ánimo para recibir la palabra y también los gestos, porque los papas no solamente hablan con la palabra sino también con los gestos», concluyó.
