En la tarde de hoy, dirigentes, militantes y vecinos de la Unión Cívica Radical (UCR) se congregaron frente al monumento al expresidente Raúl Alfonsín, en bulevar de avenida 30 entre 17 y 15, para conmemorar el 43º aniversario de las elecciones de 1983 que marcaron la restitución democrática en la Argentina.
Durante el homenaje, que incluyó la colocación de una ofrenda floral a cargo de los concejales Peti e Ibaldi, se pronunciaron discursos que repasaron la gesta de la campaña de aquel año, la organización del movimiento Renovación y Cambio, y los desafíos éticos y políticos que afronta el radicalismo en el escenario contemporáneo.
El valor de cuidar la democracia
La apertura del encuentro estuvo marcada por la necesidad de preservar las instituciones. En este sentido, se destacó la trascendencia del 30 de octubre como una fecha fundamental para recordar el fin de la última dictadura militar, calificada como «una época para olvidar».
Los presentes coincidieron en que la democracia no solo posee un componente institucional y de reglas de juego, sino también una dimensión social, cultural y moral orientada al bien común, la cual debe ser protegida activamente para evitar que se vuelva a perder.
Marisa Brilado: «Tratemos por todos los medios de que no se nos vaya otra vez de las manos»
La presidenta del Comité de la UCR, Marisa Brilado, dirigió unas palabras de bienvenida a los «viejos correligionarios» y asistentes, enfatizando el valor de la fecha.
«Hoy es un día muy especial como todos los 30 de octubre desde hace 43 años que conmemoran la restitución de la democracia», expresó Brilado. «Una fecha muy importante para todos nosotros, sobre todo porque quien ganó esas elecciones fue don Raúl Alfonsín, al que llamamos el padre de la democracia».
La titular del comité local instó a la militancia a mantener un rol activo en la custodia de los valores republicanos: «Estamos tratando entre todos de cuidar esa democracia que nunca más la tenemos que perder… cuidémosla porque tratemos por todos los medios de que no se nos vaya otra vez de las manos».
Juan Antonio Portessi: «A los próceres hay que imitarlos con conducta»
A su turno, el exfuncionario y referente histórico del radicalismo, Juan Antonio Portessi, ofreció un discurso cargado de anécdotas de la campaña de 1983 en Mercedes y la provincia de Buenos Aires, al tiempo que realizó un duro análisis sobre la actualidad política nacional y partidaria.
Portessi comenzó recordando la mística de aquellos años, el crecimiento de la juventud y el impacto de la corriente Renovación y Cambio en el radicalismo mercedino, evocando figuras como Roberto Bigatti, el «Vasco» Valentín Indurain, Jorge Pérez, y el trabajo en los barrios, sindicatos y fábricas. También rememoró el histórico acto bajo la lluvia en el club Quilmes y las recorridas por el interior bonaerense.
Al centrarse en el presente, el dirigente fue categórico al señalar que el legado de Alfonsín no debe ser una mera repetición de discursos vacíos: «Yo creo que a nuestros próceres no se los repite. No se lo repite citando frases y yéndose por las ramas, no sirve. A los próceres hay que imitarlos con conducta», sentenció Portessi.
En esa línea, rescató la actitud de Alfonsín de priorizar siempre la bandera argentina por encima de las banderías partidarias. Recordó las discusiones internas que mantuvo con el expresidente —como el debate en torno al Pacto de Olivos y la tensión entre la «ética de los valores» y la «ética de la responsabilidad»— para ejemplificar que, una vez saldadas las diferencias, debe primar la disciplina partidaria: «Cuando hay en la política el partido, hay que agachar la cabeza y acatar».
Críticas al escenario nacional y el rol de la UCR
Portessi aprovechó el espacio para cuestionar con dureza a los sectores políticos actuales. Calificó de «imposible» que se piense en alianzas con sectores vinculados al «chavismo» o, en contrapartida, con quienes están «subordinados al poder del norte y sobre todo al poder de las corporaciones», apuntando directamente contra la figura de Sergio Massa, a quien acusó de articular intereses corporativos y de los Estados Unidos para sus aspiraciones presidenciales.
A la militancia y a los dirigentes que buscan «un poquito de sombra» o «refugio si llueve», les exigió: «Basta. Se acabó… Hagan radicalismo, y hacer radicalismo, lo decía Lebensohn, es conducta y es doctrina».
Finalmente, Portessi reconoció el trabajo que se viene realizando en el comité local bajo la conducción de Marisa Brilado y la colaboración de Rodrigo Uncal y otros militantes, así como la labor de los concejales Aida Laporta y Daniel Ivaldis. Concluyó con un mensaje de optimismo de cara al futuro del partido: «Mostremos la riqueza que tiene la Unión Cívica Radical… El partido se tiene que poner de acuerdo sobre los lineamientos. Háganlo, abran el partido, busquemos gente, tenemos todavía posibilidad. Si esto no sucede… y la Convención Nacional o quien sea llega a dar libertad de acción, la Unión Cívica Radical está fuerte».
