Concejales de Suipacha repudian la privatización de la ruta 5 y el aumento de peajes

El bloque de concejales de Fuerza Patria de la vecina ciudad de Suipacha manifestó su firme repudio al nuevo plan del Gobierno Nacional que oficializa la privatización de la Ruta Nacional Nº 5.

A través de la Resolución 706/2026 del Ministerio de Economía, el Ejecutivo central adjudicó el denominado «Tramo Pampa» a la empresa Construcciones Electromecánicas del Oeste SA por un período de dos décadas, un esquema que incluirá fuertes incrementos tarifarios y la instalación de nuevas cabinas de cobro que afectarán directamente a los usuarios de la región.

La mayor preocupación para la comunidad local radica en la reactivación y colocación de una nueva estación de peaje en la localidad de Gorostiaga (kilómetro 117). Según explicaron los ediles, esta medida «pega de lleno en los vecinos y vecinas, ya que los viajes a Chivilcoy son cotidianos», a lo que se suma la continuidad de la cabina de Olivera, que ya viene registrando severos aumentos.

De acuerdo al pliego aprobado por la cartera económica, el nuevo cuadro tarifario establece que el pase para vehículos livianos pasará a costar 2.850 pesos (IVA incluido). Esta cifra representa casi el doble de la tarifa mínima actual, la cual se ubicaba en los 1.500 pesos, incrementando significativamente la presión fiscal sobre el transporte vecinal y comercial de la zona de influencia de Chivilcoy y Suipacha.

La reestructuración del corredor vial no solo contempla mantener operativas las tres estaciones de cobro ya existentes en Olivera, 9 de Julio y Trenque Lauquen, sino que además sumará dos nuevos puntos de recaudación: el mencionado peaje de Gorostiaga y otro en la localidad de Lonquimay (kilómetro 544).

El pronunciamiento del bloque integrado por los concejales Walter Gallo, Daiana Hainze, Santiago Alcalde, Julián Rosales Delfino y Norma Romero es el resultado de varias semanas de seguimiento de la problemática vial. Los legisladores locales venían manteniendo el estado de alerta ante la paralización de las obras de la futura autopista, habiendo presentado pedidos de informes a Vialidad Nacional y coordinado reuniones con dirigentes de la UOCRA para evaluar el impacto laboral y estructural de la detención de los trabajos públicos en la región.

Rechazo total en Chivilcoy: Britos se opone a la instalación de nuevos peajes en la Ruta 5

El conflicto por la infraestructura vial en la provincia de Buenos Aires suma un nuevo y tenso capítulo, en torno a un viejo tema: el cobro de peajes y la falta de continuidad de la autovía en la traza de la ruta nacional 5.

El intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, manifestó su rechazo absoluto ante la posibilidad de que el Gobierno Nacional instale nuevas estaciones de peaje en la localidad de Gorostiaga, sobre la Ruta Nacional 5, en el marco de las nuevas licitaciones de concesión.

En declaraciones a este medio, Britos fue tajante al vincular cualquier nueva carga impositiva a la finalización de las obras de la autovía, una deuda histórica que, según recordó, data del año 1990. «Voy a decirle a mis vecinos que no paguen el peaje hasta que no se haga la autovía que está comprometida hace 36 años», sentenció el jefe comunal.

Resistencia política y legislativa
La postura del Ejecutivo local cuenta con el respaldo del Concejo Deliberante. Según adelantó Britos, tras la reciente aprobación de un proyecto exigiendo la reactivación de las obras, la próxima sesión parlamentaria votará un rechazo formal a la instalación de cabinas hasta que la doble vía alcance, al menos, la ciudad de Bragado.

El intendente aseguró que no se trata de una postura aislada, sino de un frente común: «Estaremos todos los intendentes, independientemente del espacio político, resistiendo la instalación del peaje».

«La ruta de la muerte»
El malestar radica en que las nuevas licitaciones estarían orientadas exclusivamente al mantenimiento de la traza actual y no a la construcción de la autovía, elemento que Britos considera indispensable para la seguridad vial.

«Con esta ruta, que es la ‘ruta de la muerte’, seguir sumando peajes y avisando que no van a hacer la autovía es inadmisible. Si es solo para mantenimiento, con lo que ya se recauda del impuesto al combustible debería sobrar», cuestionó.

Un conflicto de larga data
Para el jefe comunal, la falta de obras de fondo convierte a cualquier nuevo cobro en una medida meramente recaudatoria que no soluciona el problema que es eje: la peligrosidad de la ruta y la demora en los traslados.

Britos subrayó que, si la infraestructura fuera la adecuada (una autovía finalizada), el sector productivo y los vecinos no presentarían objeciones al pago, pero que bajo las condiciones actuales, la medida es inviable.

Con las cartas sobre la mesa, el panorama en la Ruta 5 se encamina a una judicialización o a una resistencia civil coordinada por los jefes comunales de la región, quienes exigen que las promesas de hace más de tres décadas se transformen finalmente en realidad.

Ruta 5: el concejal Zubeldía cuestiona el sistema de peajes y advierte sobre riesgos en el nuevo esquema de concesión

El concejal Bernardo Zubeldía, del bloque Vecinos por Mercedes, expresó su preocupación por la situación de la Ruta Nacional Nº 5 y cuestionó el actual sistema de peajes, al que calificó como un “impuesto al tránsito” que no se traduce en mejoras concretas para los usuarios.

En sintonía con planteos históricos de organizaciones de defensa vial, el edil señaló que el cobro de peajes debería estar vinculado a beneficios directos para quienes circulan, como mejores condiciones de la traza o ahorro en costos de transporte. En ese sentido, sostuvo que en la actualidad “no se observan obras ni mejoras significativas que justifiquen el pago”, y remarcó la importancia de garantizar alternativas de circulación libres y gratuitas.

Zubeldía también se refirió al Decreto 253/2026 del Gobierno Nacional, que impulsa cambios en la administración de rutas, y manifestó reparos sobre su implementación. Según indicó, la medida podría generar conflictos en relación a lo establecido por la Constitución Nacional, al tiempo que cuestionó el destino de los fondos provenientes del impuesto a los combustibles, que —según afirmó— deberían destinarse al mantenimiento vial.

En relación al nuevo esquema de concesión de la Ruta 5, el concejal advirtió sobre distintos aspectos que generan inquietud a nivel local. Entre ellos, mencionó la posibilidad de incremento en los costos de peaje, la instalación de nuevas cabinas en el tramo cercano a Mercedes y la falta de precisiones sobre obras de infraestructura de mayor envergadura, como la transformación en autovía.

Otro de los puntos señalados fue la situación del tramo Mercedes–Suipacha, donde, según expresó, se encuentran paralizadas obras que contaban con financiamiento internacional. En ese marco, subrayó el impacto que esta situación tiene en la seguridad vial y en la conectividad de la región.

Finalmente, Zubeldía destacó la continuidad de los reclamos impulsados por distintos sectores de la comunidad en torno a la problemática vial, y valoró el trabajo sostenido de vecinos y referentes como Marcelo Suárez que desde hace años promueven mejoras en las rutas nacionales.

Ruta Nacional 5: continúan los trabajos para la transformación en autopista

Actualmente se está llevando adelante la construcción de alcantarillas y el movimiento de suelo en el tramo que se extiende entre las ciudades de Mercedes y Suipacha. La ejecución de esta obra es sumamente importante para la producción agrícola e industrial de la región.

El Ministerio de Obras Públicas, a través de Vialidad Nacional, continúa con los trabajos para transformar en autopista la Ruta Nacional 5 en el tramo que se extiende entre las ciudades de Mercedes y Suipacha. Con una inversión superior a los $9.000 millones por parte del Gobierno nacional, la obra permitirá mejorar la seguridad vial, agilizar la circulación y reducir los tiempos de viaje en este tramo que presenta un elevado caudal de tránsito pesado, producto de la actividad agrícola e industrial que se desarrolla en la región.

Actualmente, los trabajos se focalizan en la construcción de cinco alcantarillas: una de ellas sobre la calzada nueva a la altura del Km 17,5; dos sobre la colectora izquierda a la altura de los Km 14,6 y 20,9; y las restantes sobre la colectora derecha a la altura de los Km 17,5 y 18,5, con su respectivo hormigonado de muros.

Por otra parte, se está llevando a cabo la limpieza del terreno y la nivelación de la base de asiento entre los Km 123 y 124, a los efectos de empezar próximamente con la carga de suelo y construir las capas de terraplén. Entre otras tareas complementarias, también se está procediendo a la instalación de carteles de señalización para mantener el tránsito ordenado.

La nueva autopista, que se extenderá a lo largo de 20 kilómetros entre el Km 104 y el Km 124 de la RN 5, contempla la duplicación de la calzada paralela a la existente, con dos sentidos de circulación por mano. Asimismo, se ejecutarán cinco puentes de hormigón en los cruces con los arroyos Hinojo (Km 108,3), Ranchos (Km 114,3) y Saladillo (Km 121,6), como así también en la intersección con los dos distribuidores existentes en este tramo, en el camino vecinal ubicado en el Km 120,1 y en el acceso a la estación ferroviaria de la localidad de Manuel García (Km 110,9).

El proyecto para continuar la transformación en autopista de la RN 5 hasta la ciudad de Bragado consta de nueve tramos, en una extensión de 111,8 km que se sumarán a los 40 km habilitados entre Luján y Mercedes, y a los 4,7 km del Bypass Luján, una variante de esta ruta que desvía el tránsito por fuera del casco urbano y conecta con el Acceso Oeste.

Cabe señalar que estas obras formaban parte del sistema de Participación Público-Privada (PPP) iniciado en la gestión anterior, pero no llegaron a ejecutarse. A raíz del fracaso de aquel esquema, durante la actual gestión se rescindieron aquellos contratos para volver a elaborarse los proyectos y dar curso a nuevas licitaciones.

La nueva autopista beneficiará de manera directa a los municipios de Luján, Mercedes, Suipacha, Chivilcoy, Bragado, Trenque Lauquen, Pellegrini, Alberti, 9 de Julio, Carlos Casares y Pehuajó, en la provincia de Buenos Aires; y a Catriló y Santa Rosa, en La Pampa. Además, a partir de su intersección con la Ruta Nacional 7, permitirá conectar la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la capital pampeana, y se constituirá como una de las puertas de entrada a la Patagonia.