Con una masiva concurrencia que superó ampliamente los 400 trabajadores de la seccional —que abarca Mercedes, Carmen de Areco y Suipacha—, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) festejó hoy el Día del Trabajador Metalúrgico en su predio deportivo ubicado sobre la calle 114. La jornada incluyó un concurrido almuerzo al aire libre, reflexiones sobre la coyuntura del sector y un cierre musical a cargo de la cantante Fernanda Ottolini.
El evento contó con la presencia institucional del intendente municipal, Juan Ignacio Ustarroz, quien asistió acompañado por una comitiva del Ejecutivo local integrada por el secretario de Relaciones con la Comunidad, Fernando Masson; el responsable de Servicios Públicos, Luis Ponce; y la presidenta del Concejo Deliberante, Mariana San Martín.
Durante su alocución frente a los presentes, el jefe comunal destacó la relevancia de preservar las instancias de encuentro de la familia metalúrgica: «A pesar de la crisis, los problemas y las dificultades, nunca hay que perder esta posibilidad de encuentro, de unidad y de alegría», expresó, al tiempo que instó a «defender la dignidad del trabajo».
Por su parte, el secretario general de la UOM Seccional Mercedes, Humberto Perdiguero, trazó un severo diagnóstico sobre la realidad que atraviesa el sector metalmecánico local y nacional, al que definió no como una recesión pasajera, sino como «un plan sistemático de desmantelamiento inducido». El dirigente señaló con preocupación la multiplicación de persianas a media asta, las suspensiones y la permanente incertidumbre sobre la estabilidad laboral en las plantas de la región.
En diálogo con este medio, Perdiguero enfatizó la significación de la convocatoria dentro del contexto económico: «Nos reunimos para tratar de amainar un día muy importante para nosotros, en un contexto que no nos es favorable. Hemos preparado un almuerzo para recibir a los compañeros, darles un mimo y reflexionar sobre las circunstancias que nos llevan a perder puestos de trabajo».
Asimismo, el referente gremial repudió enfáticamente los intentos de estigmatización de la dirigencia y se pronunció con firmeza respecto de la situación institucional de la entidad sindical. «Sufrimos un acecho permanente para deslegitimar la protesta de los trabajadores, que hoy son los castigados. Rechazamos de pleno la intervención judicial sobre nuestra organización porque consideramos que es excesiva; tenemos los argumentos y estatutos para resolver nuestros problemas. Acá no nos van a manejar de ningún estrado ni escritorio de poder: la UOM es y será siempre de las trabajadoras y los trabajadores», aseveró.
En el tramo más encendido de su discurso ante la asamblea, Perdiguero instó a la resistencia colectiva del movimiento obrero: «Nos quieren hacer creer que sobramos. No sobra ningún metalúrgico, sobra la entrega y la sumisión. De esta salimos como salimos siempre: unidos, abrazados y peleando por el que se quedó sin trabajo para volverlo a meter a la fábrica, por la pyme que está aguantando y por nuestros hijos para que no tengan que agachar nunca la cabeza».
La jornada de fraternidad y debate sindical culminó tras el almuerzo con la actuación en vivo de Fernanda Ottolini, quien animó la tarde soleada ante la familia metalúrgica en el predio de la entidad.
