1º de mayo: memoria viva y dignidad en disputa. El 1º de Mayo no es una fecha más ni un simple día de descanso en el calendario.
El 1º de Mayo no es una fecha más ni un simple día de descanso en el calendario. Es memoria activa de nuestra clase. Es la huella de luchas que no fueron simbólicas, sino reales, concretas. Muchas veces pagadas con persecución, cárcel y muerte.
Desde los mártires de Chicago, pasando por cada conquista del movimiento obrero, este día debe servirnos para recordar que ningún derecho fue concedido, que todos fueron conquistados a través de la organización y la lucha; y debe ser también un día para repensarnos como parte de la clase trabajadora, sabiendo que los derechos que no se defienden, se pierden.
⚖️ EL PRESENTE: UN SISTEMA QUE SE SOSTIENE CON NUESTROS CUERPOS
Las y los judiciales sostenemos todos los días el funcionamiento de un Poder Judicial que, en muchos casos, es indiferente a nuestras condiciones de trabajo y de vida; y que arbitrariamente toma decisiones que afectan nuestra vida laboral y familiar, sin una participación real de sus trabajadores y trabajadoras.
Trabajamos en un contexto de crisis profunda, con salarios deteriorados y cada vez más fragmentados; con sobrecarga de tareas y falta de personal, y en condiciones edilicias y laborales que impactan directamente en nuestra salud.
A esto se suma que para el momento del retiro venimos sufriendo un ataque sobre el régimen de movilidad jubilatoria, violando la garantía constitucional de proporcionalidad entre el salario de las y los activos con el haber jubilatorio.
🔥 MEMORIA, ORGANIZACIÓN Y LUCHA
Por eso, este 1º de Mayo no es solo un día de homenaje. Es una toma de posición, una convocatoria a reconstruir lo colectivo en un contexto que empuja a la fragmentación.
Porque cuando se profundiza la desigualdad, cuando se fragmenta el salario y cuando se debilitan los espacios colectivos, lo que está en riesgo no es sólo el bolsillo. Es nuestra organización, nuestra identidad como trabajadores y trabajadoras.
En este escenario de crisis, reafirmamos la necesidad de que la AJB vuelva a constituirse en un sindicato independiente de los gobiernos, los partidos políticos, la Corte y la Procuración.
Una AJB que recupere la centralidad de las y los afiliados -activos, jubilados y pensionados- en la toma de decisiones, que sea herramienta de lucha, pero también espacio de pertenencia y construcción colectiva.
Somos conscientes de que estamos transitando un momento de profunda desesperanza, pero también estamos convencidos de que si nos organizamos y damos la pelea, podemos construir un Poder Judicial y una sociedad más justas.
¡Feliz día de las y los Trabajadores!
✊🏽 sin organización no hay derechos
✊🏽 sin participación no hay sindicato
✊🏽 sin igualdad no hay justicia
