Mercedes se consolida como polo vitivinícola y enoturístico regional con cinco proyectos activos
En el marco del tradicional Paseo del Vino, se llevó a cabo la Jornada de Mesa de Intercambio Técnico Vitivinícola con sede en la bodega local Las Hijas, ubicada en el paraje Altamira.
El encuentro formativo y estratégico fue organizado de manera conjunta por el Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires y la Municipalidad de Mercedes, reuniendo a productores, bodegueros, investigadores y equipos técnicos de los distritos bonaerenses, Entre Ríos y Santa Fe, junto a especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y del sistema científico-tecnológico.
La jornada, desarrollada el pasado viernes 3 de julio, sirvió para ratificar el avance sostenido de Mercedes, localidad que ya dispone de estudios de suelo específicos destinados a optimizar el rendimiento y la calidad del cultivo de la vid.
Actualmente, el partido cuenta con cinco producciones activas que funcionan en simultáneo como establecimientos productivos y atractivos enoturísticos: Bodega Las Hijas, Bodega Pampa, Media Hectárea, Nueva Corinema y El Viejo Ceibo. Un dato clave que potencia la fisonomía turística regional es la concentración geográfica, ya que cuatro de estas bodegas se ubican en un radio de apenas 8 kilómetros en la zona de Altamira.
Desde el área estatal y las organizaciones sectoriales se remarcó el enorme potencial de la vitivinicultura para generar empleo genuino, encadenamientos comerciales y arraigo en el interior bonaerense.
Al respecto, el Director de Producción, Empleo y Turismo local, Martín Boragno, precisó: “Desde la Dirección estamos consolidando una estrategia para seguir presentando a Mercedes como destino vitivinícola, acompañando la inversión y el trabajo de nuestros productores”.
Las estadísticas presentadas durante la mesa técnica reflejan la escala del sector en la región, la cual totaliza aproximadamente 6 hectáreas cultivadas con una densidad total de 9.500 plantas de vid en producción activa. El proyecto general destaca por una gran plasticidad enológica que combina cepas tradicionales con variedades de vanguardia, sumando 10 variedades de uvas adaptadas al suelo mercedino.
En el análisis cepa por cepa, el Malbec se posiciona como la base regional al estar presente en cuatro de los cinco viñedos (Las Hijas, Media Hectárea, Nueva Corinema y El Viejo Ceibo). En idéntica proporción destaca el Marselan, constituyendo una fuerte apuesta de diferenciación local. El mapa de variedades tintas se completa con el Cabernet Franc (Las Hijas y Nueva Corinema), Tannat (Bodega Pampa y El Viejo Ceibo), Cabernet Sauvignon (exclusiva de Las Hijas) y Merlot (exclusiva de Nueva Corinema). En cuanto a las variedades blancas y de otra índole, el Chardonnay es cultivado en Bodega Pampa y El Viejo Ceibo; en tanto que el Sauvignon Blanc y el Pinot Grigio corresponden en exclusividad a Nueva Corinema, y el Pinot a Bodega Pampa.
Durante el cierre, las autoridades coincidieron en la necesidad de construir una identidad única para el vino de la provincia de Buenos Aires que potencie las características particulares de cada suelo sin replicar modelos de zonas tradicionales, subrayando el valor de la articulación público-privada y el acompañamiento de las universidades y organismos científicos para motorizar la innovación regional.
