Citan a indagatoria a un exoficial de la Federal por la Masacre de San Patricio: el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 3 dispuso la citación a declaración indagatoria del exoficial de la Policía Federal Argentina (PFA) Miguel Ángel Romano, en el marco de la causa que investiga los crímenes de lesa humanidad cometidos en la denominada «Masacre de San Patricio», ocurridos durante la última dictadura militar.

El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 3 dispuso la citación a declaración indagatoria del exoficial de la Policía Federal Argentina (PFA) Miguel Ángel Romano, en el marco de la causa que investiga los crímenes de lesa humanidad cometidos en la denominada «Masacre de San Patricio», ocurridos durante la última dictadura militar.

La medida fue dada a conocer por el colectivo Palotinos por la Memoria, precisando que la audiencia judicial ha sido fijada para el próximo jueves 22 de octubre a las 10:00 horas. Romano se desempeñaba en 1976 como oficial ayudante y jefe de calle de la Comisaría 37ª de la PFA, con jurisdicción en el barrio porteño de Belgrano, y se encuentra imputado como presunto responsable de haber liberado la zona de control para permitir el accionar impune del grupo de tareas represivo.

La Masacre de San Patricio tuvo lugar en la madrugada del 4 de julio de 1976 en la casa parroquial del templo ubicado en la intersección de las calles Estomba y Echeverría, en la Ciudad de Buenos Aires.

En esa oportunidad, integrantes de un grupo de tareas vinculado a las fuerzas de seguridad estatales irrumpieron en las instalaciones y ejecutaron a balazos a los sacerdotes Alfredo Kelly, Alfredo Leaden y Pedro Dufau, y a los seminaristas Emilio Barletti y Salvador Barbeito, pertenecientes a la Sociedad del Apostolado Católico (Padres Palotinos).

Los peritajes de la causa e investigaciones históricas determinaron que la matanza se ejecutó en represalia por el atentado contra la sede de la Superintendencia de Seguridad Federal (Coordinación Federal) registrado días antes.

En el lugar del hecho, los perpetradores dejaron mensajes escritos con tiza en las paredes y sobre un afiche de la caricatura Mafalda con consignas amenazantes y descalificatorias dirigidas al compromiso social y pastoral de la comunidad de los religiosos.

La comunidad de Mercedes guarda un lazo entrañable y profundo con los mártires palotinos. La orden de los palotinos de origen irlandés se estableció en Mercedes en 1886, dejando una huella indeleble a través de instituciones emblemáticas como el Colegio San Patricio.

Asimismo, las víctimas de la masacre formaron parte activa de la vida religiosa y comunitaria de la ciudad; de hecho, los restos de los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Dufau descansan en el Cementerio Municipal de Mercedes, donde año a año la comunidad local, autoridades y colectivos de Derechos Humanos se congregan para rendirles homenaje y renovar el pedido de justicia.

El avance sobre la responsabilidad de los efectivos de la Policía Federal constituye un hito relevante en la instrucción judicial conducida en el fuero federal, orientada a determinar tanto la cadena de mandos operacional como la logística de encubrimiento y complicidad institucional en el mayor atentado contra la Iglesia católica durante la dictadura.