La CGT Regional Mercedes Navarro y Giles se opone al tarifazo en el peaje de Olivera y convoca a la movilización vecinal

La CGT Regional Mercedes, Navarro y San Andrés de Giles manifestó su firme rechazo al reciente aumento de la tarifa del peaje de Olivera, como así también a la implementación del cobro a las motocicletas.

A través de un comunicado oficial, la central sindical advirtió sobre el impacto económico directo de estas medidas sobre la población trabajadora y convocó a todos los sectores afectados a pronunciarse y movilizarse.

Desde la organización obrera sostuvieron que el encarecimiento de la tarifa perjudica gravemente a quienes deben trasladarse cotidianamente para cumplir con sus obligaciones laborales, estudios o atención médica. Según proyecciones del gremio, para un usuario frecuente el gasto en la cabina de peaje puede demandar entre un 10 % y un 15 % de su ingreso mensual, valor que se incrementa en función de la modalidad de pago y el tipo de vehículo. “Es inadmisible tener que destinar jornadas enteras de trabajo solamente a costear el traslado”, aseveraron.

En el documento difundido, la CGT responsabilizó al Gobierno nacional por falta de regulación sobre la concesionaria Vial. “Este tarifazo muestra las consecuencias de un Gobierno nacional que deja avanzar el negocio privado sin poner límites ni proteger a la ciudadanía”, remarcaron, al tiempo que recalcaron el deber del Estado de controlar a las empresas y frenar los abusos tarifarios en un contexto signado por la pérdida del poder adquisitivo, despidos y el cierre de comercios e industrias.

Asimismo, la central sindical alertó que el impacto económico trasciende a los usuarios directos de la traza, perjudicando a la actividad comercial e industrial de Mercedes. La reducción del margen de ingresos de las familias locales deviene en una retracción del consumo interno, mientras que el alza en los costos de transporte ejerce presión sobre los precios finales de producción y logística.

Por otra parte, la conducción de la regional expresó su preocupación por la situación laboral de los trabajadores del peaje tras el cambio de firma concesionaria. Cuestionaron las desvinculaciones producidas, el marco de incertidumbre originado por la automatización del sistema de cobro y rechazaron que la innovación tecnológica sea empleada como argumento para suprimir puestos de trabajo, reclamando readecuación de tareas, capacitación y resguardo de los derechos adquiridos.

Finalmente, la CGT reiteró sus reclamos vinculados al déficit en la seguridad vial, la falta de mantenimiento de la calzada y la paralización de obras comprometidas. “Los usuarios cumplimos con el pago; la concesionaria debe cumplir con sus obligaciones y el Estado nacional debe hacerlas cumplir”, concluye la declaración, en la que se solicita la inmediata anulación de las subas y el cobro a las motos.