El trabajo documental del fotógrafo mercedino Sebastián Ambrosio integra la exhibición COVID-19 and Beyond, organizada por Photojournalism HUB, siendo el único argentino seleccionado.
El trabajo fotográfico realizado en el Hospital de Mercedes durante la pandemia de COVID-19 forma parte de la muestra internacional COVID-19 and Beyond, organizada por Photojournalism HUB, una de las plataformas de referencia en fotoperiodismo documental a nivel mundial.
Las imágenes, registradas por el fotógrafo mercedino Sebastián Ambrosio, ponen en el centro a los trabajadores y trabajadoras de la salud, retratando su desempeño cotidiano, el compromiso profesional y la dimensión humana del trabajo sanitario en uno de los períodos más críticos del sistema de salud.
La participación en esta exhibición adquiere especial relevancia porque visibiliza a nivel internacional el rol fundamental del personal del Hospital de Mercedes, que sostuvo la atención, el cuidado y la contención de la comunidad durante la emergencia sanitaria.
Sebastián Ambrosio es el único fotógrafo argentino seleccionado para integrar esta muestra, que reúne trabajos documentales de distintos países y propone una mirada que trasciende la estadística para enfocarse en las personas, los vínculos y las experiencias vividas durante y después de la pandemia.
Desde el Hospital se destaca el valor de este reconocimiento como una forma de poner en primer plano el esfuerzo, la vocación y el compromiso de sus equipos de salud, cuya labor dejó una huella profunda en la historia reciente de la comunidad.
El bloque legislativo «Vecinos por Mercedes» no se queda descansando en este receso estival sino que sigue activo y atento a las demandas ciudadanas .
En una clara apuesta por la descentralización de la agenda legislativa, formalizó ante el Honorable Concejo Deliberante (HCD) diversos proyectos de resolución y pedidos de informes basados estrictamente en reclamos y propuestas de la comunidad.
Estas iniciativas buscan transformar las preocupaciones cotidianas de los habitantes en herramientas institucionales con impacto directo en la planificación urbana y la seguridad.
Uno de los puntos más relevantes de la presentación es un pedido de informes sobre el desarrollo de loteos en zonas inundables.
El proyecto responde a la preocupación de diversos sectores ante la expansión de urbanizaciones en terrenos sensibles del distrito. La fuerza política busca obtener datos precisos sobre la planificación urbana vigente, las condiciones de estos predios y las medidas de prevención de inundaciones contempladas por el Ejecutivo.
En paralelo, se elevó un proyecto de resolución para realizar un relevamiento integral de la señalización vial. Según advirtieron los vecinos, la falta de cartelería visible sobre el sentido de circulación en numerosas esquinas representa un riesgo latente de accidentes. La iniciativa apunta a normalizar y uniformar la señalización para ordenar el tránsito vehicular en toda la planta urbana.
Además de la actividad parlamentaria, el bloque informó sobre su intervención en problemáticas puntuales, como el arbolado urbano. En este sentido, brindaron asesoramiento técnico a vecinos sobre el procedimiento de poda estipulado por la ordenanza vigente, canalizando los pedidos por las vías administrativas correspondientes para asegurar su cumplimiento.
“Creemos en una política cercana, donde la participación vecinal no quede en un reclamo aislado, sino que se convierta en propuestas concretas para mejorar la ciudad”, expresaron desde el espacio.
Desde Vecinos por Mercedes subrayaron que su rol fundamental es actuar como puente entre la inquietud barrial y el recinto legislativo, realizando el seguimiento de cada expediente para garantizar que el involucramiento ciudadano se traduzca en mejoras tangibles para el distrito.
A los 78 años, falleció el emblemático atleta mercedino que marcó una era en las carreras de calle y el Cross Country. Un incansable de los podios y un ejemplo de sencillez para todas las generaciones de corredores.
Mercedes amaneció este martes con una noticia de esas que no se quieren escuchar, pero que obligan a detener la marcha por un momento.
En diálogo con FM Santa María 88.1, el periodista deportivo Walter Altavista expresó que «Pedro Lescano, el hombre que hizo del asfalto y el barro su segundo hogar, partió a los 78 años, dejando un vacío inmenso en el pelotón y en el corazón de la comunidad deportiva local.»
«Lescano no era un atleta cualquiera; era un baluarte del atletismo Master.»
Con su partida, se va un corredor de raza, de esos que esperaban con ansias la llegada del fin de semana para cargar los sueños en algún vehículo y salir a recorrer los caminos de la provincia o de los puntos más recónditos del país.
Siempre en grupo, siempre rodeado de amigos y familia, porque para Pedro el atletismo era, ante todo, un acto de compañerismo.
«Yo no entreno, largo nomás»
Su figura era inconfundible. Dueño de un físico privilegiado para la resistencia, Pedro solía soltar con una sonrisa una frase que ya es parte de su leyenda: «Yo no entreno, largo nomás». Esa espontaneidad escondía a un trabajador incansable que encontraba en el deporte su verdadera pasión.
Si bien las carreras de calle lo vieron brillar y subir a incontables podios, el Cross Country fue el terreno donde su temple se ponía a prueba y salía victorioso.
Su capacidad era tal que la ciudad supo rendirle homenaje en vida con una carrera que llevó su nombre, una jornada donde el propio Pedro, en un gesto de absoluta generosidad, ofreció sus propios trofeos para premiar a quienes seguían sus pasos.
Hoy lo lloran los que «peinan canas», aquellos que compartieron kilómetros de anécdotas y competencias reñidas, pero también lo despide con respeto el pelotón de los jóvenes.
Para los nuevos atletas, Lescano era el espejo de la constancia y la humildad.
Pedro Lescano no solo corría; él abría caminos. Su legado no se mide en los trofeos que acumuló en sus vitrinas, sino en la huella que dejó en cada largada y en cada charla técnica improvisada bajo la sombra de algún árbol después de una meta alcanzada.
Mercedes despide hoy a un amigo, a un deportista ejemplar y a un hombre que entendió, mejor que nadie, que la vida —al igual que el atletismo— se trata de seguir adelante, siempre con un paso firme y el corazón dispuesto.
Hasta siempre, Pedro. Buen viaje a la meta eterna.
“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando…” Como la cigarra, María Elena Walsh
El día 21 de Enero el presidente de la Nación se dirigió a su audiencia en Davos abriendo su –engorrosa e inarticulada- exposición afirmando lo siguiente: “Buenas tardes a todos: Estoy aquí, frente a ustedes, para decirles -de modo categórico- que Maquiavelo ha muerto. Durante años se nos deformó el pensamiento presentándonos un falso dilema al diseñar políticas públicas, donde se debía optar entre la eficiencia política en contraposición al respeto de los valores éticos y morales de Occidente”.
El texto leído por el presidente asumió un tono pretendidamente académico, con abundantes referencias autorales y con una fuerte carga normativa -justicia, libertad-. Este breve ensayo se inscribe en aquel registro academicista y propone una reflexión crítica sobre una de sus afirmaciones más provocativas: ¿por qué matar a uno de los pensadores más extraordinarios e influyentes de la modernidad política?
En el terreno de las ideas, declarar a alguien muerto equivale a desactivarlo. Un pensador vivo interpela, incomoda, obliga a tomar posición; un pensador muerto, en cambio, puede ser reducido a una consigna o a un estereotipo. Matar a alguien sería un gesto de clausura, una forma de anunciar que ciertas preguntas ya no merecen ser formuladas. Es una operación frecuente en la política contemporánea: antes que discutir un pensamiento, se lo simplifica, se lo caricaturiza y, finalmente, se lo entierra.
Pero, simultáneamente que se mata a algo o a alguien, ese espacio no queda vacío, sino que viene a ser es ocupado por otro. En este caso la política nunca es inocente.
Cuando el presidente formuló aquella afirmación, apeló a una frase de impacto asociada a uno de los más antiguos clichés en torno al pensador florentino: aquel según el cual estaríamos ante un autor sin escrúpulos, dedicado a ofrecer consejos cínicos a los gobernantes, para quienes el ejercicio del poder justificaría no escatimar ningún recurso en aras de la consecución de sus objetivos. De esta forma, el presidente se hizo eco de una leyenda negra del autor, aquella que se vincula con la idea según la cual “el fin justifica los medios”, que, por otro lado, nunca fue pronunciada.
Como Sísifo: explicando a Maquiavelo…otra vez
Para quienes estamos vinculados con la enseñanza de las Ciencias Sociales y Humanas, la gran tarea pedagógica en torno a ciertos autores consiste, muchas veces, en volver a explicar una y otra vez lo mismo. Es una tarea incansable, similar al castigo de Sísifo: empujar una piedra que inevitablemente vuelve a caer. En el caso de Maquiavelo, esa repetición no responde a la oscuridad de su pensamiento, sino a la persistencia de lecturas que buscan clausurarlo reduciéndolo a un estereotipo cómodo.
Recibida la provocación, volvemos a esa tarea tantos años emprendidas.
A más de cinco siglos de su redacción, El Príncipe (1513) sigue siendo una obra imprescindible para pensar la política. No porque ofrezca recetas aplicables sin mediaciones, sino porque permite comprender transformaciones profundas que siguen siendo útiles para pensar el ejercicio del poder real, fuera de utopías improductivas.
A continuación, se proponen tres razones por las cuales el pensamiento de Nicolás Maquiavelo no debería ser sepultado ni clausurado, tal como lo declaró el presidente.
1-Fue uno de los primeros en advertir y analizar el pasaje del mundo clásico y medieval hacia la modernidad política. Con ello quedaba atrás una concepción del poder asentada en un orden rígido, jerárquico y socialmente estamental, donde el lugar de nacimiento determinaba el destino de cada individuo. En ese mundo, el poder se legitimaba en Dios, fuente última de la soberanía, y los hombres ocupaban un lugar subordinado dentro de un orden considerado eterno e inmutable.
Lo que observa el pensador florentino es el surgimiento de un orden diferente. El poder deja de concebirse como una derivación directa del cielo y pasa a entenderse como una construcción terrenal. La obediencia ya no es automática ni garantizada por la voluntad divina, sino el resultado de relaciones humanas concretas, atravesadas por el conflicto, el consentimiento y la fuerza.
Dejar atrás a Maquiavelo implicaría renunciar a una de las claves más lúcidas para comprender que el poder no desciende del cielo, sino que su legitimidad se debe construir en un mundo de hombres reales, atravesado por tensiones, intereses y conflictos. Desconocer eso es fracasar en la política.
2-En continuidad con lo anterior, son habituales las referencias a la violencia presente en su obra, las que incluyen engaños, muertes, conspiraciones, y otras formas de ejercicio del poder que pueden resultar escandalosas para lectores poco atentos, cuando no para aquellos que solo reciben comentarios de asesores. Estas escenas están en la base de aquellas lecturas que afirman que Maquiavelo justificaría cualquier acción con tal de alcanzar un objetivo.
Para refutar esta interpretación bastaría con leer su obra. Entre los numerosos episodios que narra, se encuentra el célebre capítulo VIII de El Príncipe (“De los que llegaron al principado mediante crímenes”), donde relata el caso del siciliano Agátocles, rey de Siracusa. A través de su arrojo, su falta de escrúpulos y su vigor, Agátocles logra ascender al poder hasta convertirse en gobernante. Es decir, alcanza su objetivo por medio de la violencia.
Sin embargo, lejos de celebrar ese recorrido, Maquiavelo introduce una crítica explícita. En el texto afirma lo siguiente: “Verdad que no se puede llamar virtud el matar a los conciudadanos, traicionar a los amigos y carecer de fe, de piedad y de religión, con cuyos medios se puede obtener poder, pero no gloria”.
Lo que Maquiavelo explicita en este punto es una distinción fundamental: no todo poder es equivalente. Existe un poder que otorga gloria, virtud y permanencia, y es ese el que un buen gobernante debería aspirar a construir. El otro, basado exclusivamente en la violencia, produce apenas una fama efímera.
Para un autor al que se acusa de indiferencia moral, no es una distinción menor.
Dicho esto, reducir a Maquiavelo a esas escenas es perder de vista el sentido mismo de su obra. La presencia de la violencia no cumple en su obra una función justificatoria, sino analítica: describe las condiciones reales en las que se ejerce el poder.
Lejos de promover el cinismo político, su pensamiento obliga a mirar de frente aquello que toda política tiende a ocultar.
Prescindir de Maquiavelo implicaría correr el riesgo de refugiarse en un idealismo cómodo, incapaz de dar cuenta de cómo opera efectivamente el poder. Clausurarlo no vuelve a la política más moral, sino más ciega, con menor capacidad para reconocer sus tensiones y, por lo tanto, menos preparada para enfrentarlas. La política no se ejerce en un terreno de normalidad permanente, sino en los bordes de la excepcionalidad. Gobernar supone, en determinados momentos, actuar sin candidez, tomar decisiones difíciles y riesgosas para preservar la estabilidad de la república y la seguridad de la ciudadanía. Evitar esas decisiones en nombre de una moral abstracta no siempre protege a la sociedad; en ocasiones, la expone a males mayores. Porque no se trata simplemente de elegir entre el bien y el mal, sino entre sistemas de valores igualmente legítimos pero mutuamente excluyentes, y esto constituye el núcleo de una experiencia trágica de lo político. Comprender esta dimensión [trágica] de la política es uno de los aportes centrales de Maquiavelo y una de las razones por las cuales su pensamiento sigue siendo indispensable.
3- Por último, cabe un breve deslizamiento hacia la otra gran obra de Maquiavelo: Los Discursos sobre la primera década de Tito Livio, menos citada por los divulgadores parciales del florentino, pero largamente trabajada por quienes quieren conocerlo en toda su complejidad.
Allí no encontramos al consejero de príncipes, sino al pensador de la república entendida en su faz agonal. Precisamente, la república leída por el florentino, incorpora positivamente el elemento de la disidencia y el conflicto, la instancia de lo político como base instituyente de la sociedad.
De forma desafiante nos propone al conflicto entre sectores sociales como el elemento que permitirá una vida libre y común. Esta idea de libertad republicana –llamada libertad como no-dominación- contrasta con la noción liberal clásica, la que domina la escena, la que sostiene a la libertad principalmente como ausencia de interferencias. Por eso para el liberalismo el Estado es un mal a evitar, porque le pone límites a nuestros apetitos por maximizar los beneficios y eso es coartar nuestras elecciones.
En cambio, para el republicanismo que defiende Maquiavelo, la libertad solo es posible cuando nadie depende arbitrariamente de la voluntad de otro, cuando ningún poder –local o extranjero- puede impedir que sean los hombres reunidos quienes deciden libremente el destino de su propia comunidad.
Para un republicano como Maquiavelo, la dominación es el mal a evitar. Una sociedad es libre no cuando cada cual hace lo que quiere, sino cuando ninguno está obligado a acomodar su conducta al capricho de otro. Por eso, lejos de ser un obstáculo, la ley se convierte en la condición misma de la libertad, la garantiza y la posibilita.
No estaría de más que los asesores del presidente -e incluso a la feligresía mileísta que se apoya con entusiasmo en los símbolos de la Roma republicana-, que se acerquen a esta obra. Encontrarán allí una concepción de la libertad menos ingenua, más exigente, mas fraternal y mejor preparada para pensar un mundo atravesado por profundas desigualdades sociales, donde la ausencia de límites no garantiza autonomía, sino que crea nuevas formas de subordinación.
En definitiva, Maquiavelo no es un pensador del orden ni de la previsibilidad, sino de la apertura. Su pensamiento reconoce que el conflicto es inherente a lo político y que no existe una racionalidad superior o una dirección histórica que garantice un cierre de esas tensiones. No hay armonía futura ni síntesis superadora, la política, en su núcleo más profundo, está hecha de luchas sin resolución final, de decisiones que deben tomarse aun sabiendo que nada asegura su eficacia.
Por suerte somos muchos los que insistimos en mantener viva la lectura de Maquiavelo, no para buscar fórmulas ocultas sobre cómo gobernar, o para conocer los secretos de la política, sino para que el poder, una y otra vez, continúe siendo inquietado por su presencia fantasmal que resiste ser eliminada.
El Proyecto de Ley de Modernización Laboral introduce cambios estructurales en el financiamiento de seguridad social y las provincias. Las medidas principales son:
ANALISIS DEL IMPACTO FISCAL SOBRE EL PROYECTO DE LEY DE MODERNIZACIÓN LABORAL
1. RECAUDACIÓN 2025 – DATOS BASE PARA ANÁLISIS
TABLA 1.1: RECAUDACIÓN MENSUAL ESTIMADA 2025
NOTAS: Serie de Ganancias: Impuesto a las Ganancias total parte de Pagos directos y retenciones – Impositivo. Se deducirá también para el cálculo la porción de Ganancias correspondiente a cuarta categoría (que está en retenciones) y personas humanas (que está en pagos directos), por el resto de las categorías del impuesto, con excepción de lo correspondiente al Impuesto cedular. Se aclara que se hicieron los cálculos sobre la parte impositiva. NO se cuenta información publica para separar del componente aduanero de ganancias, la parte correspondiente a Ganancias.
La recaudación aduanera es el 8% y suponiendo una mitad de sociedades la perdida de recaudación podría ser un 4% mas de lo que calculamos.
Serie de Contribuciones: Contribuciones patronales totales, detraído 10% del sector público y separado en un 65% de la recaudación correspondiente al sector servicios y al resto lo demás. Se aclara que la estimación se hace sobre recaudación efectiva y no sobre masas salariales declaradas. Hay siempre un pequeño incumplimiento, que se Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Son 3 puntos de la masa salarial, financiado con reducción de 3 puntos en contribuciones patronales. Neutro para el empleador, pero no para SIPA. Esta reducción no afecta a PAMI, asignaciones familiares y FNE. Solo afecta al SIPA.
Art 163.º: Reducción de Contribuciones Patronales de 20.40% a 17,40% para empleadores del rubro Servicios y de 18% a 15% para el resto de los empleadores privados, para el empleo ya registrado. Este es el beneficio para el empleador, y es la segunda pérdida de la seguridad social. Esta afecta a los 4 subsistemas.
Reducción de Ganancias a sociedades: Una rebaja de 3 puntos (lo que representa un 10% menos de la alícuota) en las alícuotas de los dos tramos superiores del impuesto que pagan las sociedades.
Derogación parcial de Impuestos Internos: Solo rubros específicos (seguros, telefonía, suntuarios, vehículos, embarcaciones, aeronaves).
Eliminación del Impuesto Cedular. Eliminación de impuestos a videogramas y entradas de cine.
Reducción de un punto en el aporte a las Obras Sociales por parte de los empleadores.
Informe proporcionado por la Secretaría de Asuntos Fiscales de la AEFIP.-
