Juan Martín Andrés criticó la derogación de la Ley de Tierras y advirtió sobre la entrega de recursos estratégicos

El secretario general y delegado regional de la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Mercedes, Navarro y San Andrés de Giles, Juan Martín Andrés, expresó una dura postura crítica tras la reciente resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que dejó nuevamente sin efecto las restricciones fijadas por la Ley de Tierras.

La decisión judicial devolvió vigencia a la derogación dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional mediante el DNU 70/2023, eliminando el límite del 15 % a la titularidad de tierras rurales en manos de personas o corporaciones extranjeras.

Al respecto, el referente sindical remarcó el impacto que la medida genera en la soberanía territorial y la producción nacional: “No podemos aceptar que la Argentina se ponga en venta. La tierra no es una mercancía cualquiera. Es soberanía, producción, alimento, trabajo y futuro. Cuando se eliminan límites para que capitales extranjeros avancen sobre nuestros recursos, se está discutiendo qué país queremos y en manos de quién va a quedar”, aseveró Andrés.

Asimismo, la conducción regional de la CGT cuestionó el alcance institucional del pronunciamiento del máximo tribunal del país. Si bien la resolución de la Corte obedeció a aspectos procesales y no a una revisión de fondo sobre la constitucionalidad del decreto de necesidad y urgencia, Andrés remarcó que las consecuencias prácticas dejan desprotegido al patrimonio natural argentino. “Los jueces pueden explicar su decisión desde lo jurídico, pero hoy la Argentina queda más desprotegida frente a la extranjerización de sus tierras. Y cuando se trata de soberanía, ningún poder del Estado puede mirar para otro lado”, sostuvo.

En ese marco, el dirigente gremial relacionó la liberación del mercado inmobiliario rural con los recientes discursos del presidente Javier Milei dirigidos al empresariado internacional: “Mientras el Presidente invita a inversores extranjeros a venir a llenarse los bolsillos, se eliminan límites que protegían nuestras tierras y nuestros recursos. No son hechos separados. Hay una política que facilita los negocios de unos pocos mientras los trabajadores argentinos hacen cada vez más esfuerzo para sostenerse”.

Por último, Juan Martín Andrés diferenció la especulación inmobiliaria y de recursos de la inversión orientada al desarrollo productivo y la creación de empleo local. “Las inversiones que necesita la Argentina son las que producen, generan trabajo y dejan desarrollo en nuestro país. No las que vienen a apropiarse de nuestros recursos y llevarse la riqueza afuera”, concluyó, enfatizando que la defensa de la tierra, del agua y de los bienes naturales constituye un pilar central para la protección del trabajo argentino.