«Argentina necesita una espiritualidad nacional», dijo monseñor Scheinig en Radio Vaticana

El arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, fue recibido en audiencia privada por el Papa León XIV en la Ciudad del Vaticano.

El encuentro, desarrollado en la antesala de la visita apostólica que el Pontífice realizará a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, sirvió para ajustar aspectos pastorales y reflexionar sobre el impacto de la llegada del Santo Padre al país, que incluirá en su itinerario a Buenos Aires, Córdoba y el Santuario de Luján.

En declaraciones radiales a la periodista María Cecilia Mutual para Vatican News, el prelado mercedino compartió sus impresiones tras el contacto cara a cara con el Obispo de Roma: «He tenido una impresión muy linda: es una persona amable, afable, simpática, suelta, atenta. Lo vi contento y me dijo: ‘Estoy contento de viajar, con muchas ganas de viajar’», reveló Scheinig, al tiempo que remarcó que la reunión representó un gesto profundo de comunión eclesial entre la sede apostólica y la Iglesia local.

La visita del Papa León XIV —que se enmarca en un viaje continental que abarcará también a Uruguay y Perú— genera expectativas tanto en el ámbito eclesial como en la sociedad civil. Monseñor Scheinig remarcó que la nación atraviesa un contexto social complejo y que requiere un mensaje de fortaleza: «Argentina necesita una espiritualidad nacional, un estilo profundo de vida, un sentido de la vida. Estamos necesitados de una palabra profunda, llena de sentido», expresó.

Respecto a los preparativos, el arzobispo explicó que las comunidades locales se encuentran trabajando a ritmo acelerado en dos frentes: la logística organizativa —que contempla el traslado de fieles y la recolección de fondos— y la preparación interior a través de catequesis promovidas por el Episcopado. «Es un momento oportuno para la visita de un Papa. Creemos que va a convocar mucha gente. Nos estamos preparando de la mejor manera posible para reavivar, renovar la fe, la esperanza y el amor», sostuvo.

Uno de los momentos centrales del recorrido papal será su llegada a la Basílica de Luján durante la jornada de cierre de su estadía en el país. Scheinig hizo hincapié en el valor simbólico de recibir al Pontífice en el histórico santuario mariano: «Tengo la expectativa de que el Papa León vendrá como peregrino a peregrinar con su pueblo que camina en la Argentina. La basílica es un lugar de peregrinación popular donde nos amuchamos y nos ayudamos».

Asimismo, el arzobispo recordó el profundo vínculo que unió al Papa Francisco con la Patrona de los argentinos, mencionando que la arquidiócesis conserva y exhibe en una vitrina una sotana blanca donada por el antecesor de León XIV frente a la imagen de la Virgen. «A Francisco le gustaba mirar a la Virgen y, sobre todo, dejarse mirar. La Virgen en el santuario da una espiritualidad de la fraternidad, de que somos hermanos y que no nos salvamos solos», reflexionó.

Finalmente, el pastor de la diócesis instó a la comunidad a prepararse para el acontecimiento con una actitud de escucha y apertura: «Animaría a ir con el corazón abierto. Que nos predispongamos con el mejor ánimo para recibir la palabra y también los gestos, porque los papas no solamente hablan con la palabra sino también con los gestos», concluyó.

El arzobispo Jorge Eduardo Scheinig fue recibido por el Papa León XIV en la Santa Sede

El arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, fue recibido en audiencia privada por el Papa León XIV en la Santa Sede.

El encuentro, desarrollado conforme a la agenda prevista dentro de su viaje oficial a Roma, permitió al prelado transmitirle al Santo Padre el afecto, la adhesión filial y la comunión espiritual de toda la comunidad eclesiástica regional.

A través de un mensaje grabado de casi tres minutos dirigido a la grey católica local, el obispo describió la reunión como un espacio “reconfortante, fraterno y muy sencillo”, destacando la cercanía y amabilidad del Pontífice.

Durante el diálogo, Scheinig le brindó un pormenorizado informe sobre la realidad pastoral e institucional de la diócesis y abordaron las expectativas vinculadas a la futura visita oficial de León XIV a la República Argentina, respecto a la cual el Papa manifestó su entusiasmo y deseo de concretarla.

En el marco de su itinerario por el Vaticano, el arzobispo viene desarrollando una intensa agenda de trabajo con diferentes dicasterios —las dependencias administrativas y pastorales de la Curia Romana—. En ese sentido, mantuvo reuniones en los organismos destinados a la Vida del Clero, la Vida Consagrada, los Obispos y la Causa de los Santos, donde fundamentó el seguimiento de los procesos de canonización y beatificación del Negrito Manuel y del Padre Esteban Salvaire.

La actividad de la delegación episcopal contempla además encuentros con la Embajada argentina ante la Santa Sede y una reunión de trabajo con la Curia General de los Vicentinos para continuar con la tramitación de la causa del Padre Salvaire.

Monseñor Scheinig confirmó que su regreso al país está programado para este viernes, oportunidad en la que se sumará a las reuniones organizativas locales junto a la comisión vaticana que arribará para coordinar la logística de la visita papal.

La CGT Mercedes se reunió con autoridades del Arzobispado y participó de la apertura de un espacio del Movimiento Derecho al Futuro en Luján

En el marco de una agenda de actividades y reuniones, representantes de la CGT Regional Mercedes, Navarro y San Andrés de Giles mantuvieron un encuentro con autoridades del Arzobispado de Mercedes-Luján.

La delegación sindical, encabezada por el delegado regional Juan Martín Andrés, fue recibida por el arzobispo Jorge Eduardo Scheinig y por el vicario general, presbítero Lucas Miguel Figueroa, en la sede del Arzobispado.

Durante la reunión se analizó la situación económica y social que atraviesan Mercedes y las localidades de la región. También se conversó sobre la necesidad de sostener espacios de diálogo y de avanzar en un trabajo conjunto entre las instituciones que, desde distintos ámbitos, acompañan a la comunidad.

El encuentro se extendió durante más de una hora y permitió compartir preocupaciones y distintas miradas sobre la realidad local. Además, quedaron planteados algunos puntos de trabajo que serán retomados en una próxima reunión.

Desde la CGT Regional agradecieron a monseñor Jorge Eduardo Scheinig y al presbítero Lucas Miguel Figueroa por el recibimiento, la predisposición y el intercambio mantenido.

Por otro lado, la CGT Regional Mercedes, Navarro y San Andrés de Giles estuvo presente en la inauguración de la Casa Compañera “Reconstrucción Peronista”, un nuevo espacio del Movimiento Derecho al Futuro en la ciudad de Luján.

La actividad contó con la presencia del ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, junto a dirigentes sindicales, referentes políticos y militantes de la región.

Al referirse a la inauguración, Correa señaló en sus redes sociales: “La alternativa al industricidio y a la destrucción del empleo en nuestro país la construimos con organización y militancia”.

Desde la CGT Regional destacaron la importancia de acompañar la apertura de espacios que promuevan la participación, el encuentro y la organización frente a la situación que atraviesan las trabajadoras y los trabajadores.

La presencia de la Regional en Luján se enmarca en el trabajo que viene llevando adelante junto a distintos sectores sindicales, políticos y sociales de la región, con la defensa del empleo, la producción y los derechos laborales como principales objetivos.

Con un mensaje centrado en las «agallas» del pueblo, se celebró el tradicional Tedeum presidido por Mons. Jorge Eduardo Arzobispo de Mercedes Luján

En el marco de las celebraciones oficiales por el aniversario de la Declaración de la Independencia, el intendente municipal, Juan Ignacio Ustarroz, encabezó la comitiva institucional que participó del tradicional Tedeum en la Basílica Catedral Nuestra Señora de las Mercedes.

La homilía, oficiada por el arzobispo de la arquidiócesis de Mercedes-Luján, Monseñor Jorge Eduardo Scheinig, estuvo marcada por una profunda reflexión social en la que se trazó un paralelismo entre el espíritu colectivo de la Selección Nacional de fútbol y la templanza necesaria en la vida cotidiana de los argentinos.

Durante la celebración eclesiástica, que contó con la presencia de autoridades locales, representantes de la comunidad parroquial y delegaciones de estudiantes de distintas escuelas del partido, Scheinig analizó el presente del país a través de los valores del seleccionado deportivo. El arzobispo destacó la falta de «vergüenza para agradecer a Dios» y la capacidad de los futbolistas de reconocer que existen dones recibidos y no solo conquistas alcanzadas. En esa línea, enfatizó el concepto del bien común, asegurando que «nadie juega para sí mismo» y que el secreto del equipo radica en el esfuerzo compartido, un hecho que encuentra eco directo en los hombres y mujeres que diariamente pelean por sus familias, trabajos y sueños.

El eje central del mensaje religioso giró en torno a una declaración del director técnico nacional, quien tras un partido complejo definió que su plantel tenía «agallas». Monseñor Scheinig apropió el término para volcarlo a la realidad comunitaria, describiendo la palabra como «el coraje que aparece cuando las fuerzas parecen acabarse» y la capacidad de levantarse una vez más. «Creo que esa palabra también nos describe; somos un pueblo con agallas», interpeló la máxima autoridad eclesiástica ante los presentes, convocando a mantener la fortaleza interior frente a un horizonte complejo.

Tras la finalización del oficio religioso, la jornada patria prosiguió en el predio exterior del templo. Allí, el intendente Ustarroz, junto a miembros de la comunidad de la Catedral y los alumnos de los establecimientos educativos presentes, procedieron a la plantación de dos árboles de olivo como un gesto simbólico de paz, unidad y memoria en conmemoración de la fecha patria.

El jefe comunal expresó su agradecimiento a las autoridades parroquiales por la convocatoria y celebró la posibilidad de compartir el acto junto a las fuerzas vivas del ámbito civil y educativo de la ciudad.

Adicciones: «La droga mata», advirtió el arzobispo Scheinig en una jornada comunitaria

​En un esfuerzo conjunto entre la Iglesia Católica, organizaciones sociales y el municipio para visibilizar el flagelo de las adicciones, el arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, Monseñor Jorge Eduardo Scheinig, lanzó una dura advertencia durante su homilía: «La droga mata».

Ante una nutrida concurrencia que incluyó a las principales autoridades comunales y miembros de la sociedad civil, el prelado instó a un compromiso colectivo y alertó que, más allá del consumo de sustancias, el juego se ha transformado en una peligrosa adicción muy en boga.

​La jornada de concientización y debate, convocada por la Pastoral Social y de Adicciones de la Arquidiócesis, comenzó por la mañana en la Iglesia Catedral con la celebración de la Misa presidida por el propio Scheinig. Del encuentro religioso participaron  el jefe comunal, Juan Ignacio Ustarroz, y la presidenta del Concejo Deliberante, Mariana San Martín, entre otros funcionarios y referentes locales.

​Posteriormente, las actividades se trasladaron a la plaza principal, donde se implementó un dinámico dispositivo de debate y reflexión:

  • Mesas de trabajo: Se coordinaron 15 grupos integrados por aproximadamente 20 personas cada uno.
  • Dinámica: Los participantes compartieron experiencias personales y respondieron a preguntas disparadoras orientadas a analizar y combatir las adicciones en el territorio local.
  • Cierre: Al finalizar los debates, los presentes compartieron en comunidad un tradicional almuerzo campero.
  • ​La convocatoria logró nuclear el trabajo articulado de diversos actores que abordan la problemática de la vulnerabilidad social a nivel local y provincial.

    ​Entre los organismos presentes destacaron las cinco casas convivenciales de la región: Hogar San Francisco de Asís, Casa Pueblo, Raíces, Vientos de Libertad y La Grandiosa.

    Asimismo, formaron parte de las mesas de trabajo los equipos de Salud Mental tanto de la provincia de Buenos Aires como del municipio de Mercedes, distintas áreas de la comuna afines a la tarea e instituciones educativas de la ciudad que fueron invitadas especialmente a sumarse.

  • Con este lema central, plasmado en más de 30 pasacalles colocados para embellecer y concientizar en el espacio público, la ciudad de Mercedes coronó la intervención.

    Como símbolo final de la jornada y para apuntalar el compromiso asumido, una imagen réplica de la Virgen de Luján inició un recorrido itinerante que la llevará a visitar cada una de las instituciones participantes durante las próximas semanas.

Mercedes fue sede de cumbre de intendentes de la región junto al arzobispo Mons. Jorge Eduardo Scheining

Con el objetivo de generar un espacio de diálogo institucional, reflexión y análisis sobre la compleja realidad social y económica de la región, la Curia Arquidiocesana de Mercedes fue escenario de un trascendental encuentro que reunió al Padre Obispo Jorge Eduardo Scheinig con la máxima conducción política de los municipios que integran la amplia geografía territorial de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján.

La jornada de este martes estuvo signada entonces en el marco de esta cumbre por el debate en torno a los postulados de la reciente Encíclica del Papa León XIV, titulada “Magnifica humanidad”.

El intendente de la ciudad de Mercedes, Juan Ignacio Ustarroz, ofició como jefe comunal anfitrión del cónclave, recibiendo a sus pares en el edificio eclesiástico local. Según informaron de manera oficial desde el Arzobispado, la convocatoria tuvo una respuesta excelente y de alto perfil político, logrando congregar a mandatarios que representan a un amplio abanico de partidos y distritos de la provincia de Buenos Aires.

De la mesa de trabajo y posterior debate constructivo participaron de forma activa los siguientes intendentes y autoridades municipales:

  • Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes)
  • Iván Villagrán (Carmen de Areco)
  • Rubén Darío Golía (Chacabuco)
  • Eduardo De Lillo (Intendente en ejercicio de Chivilcoy)
  • Juan Manuel Cerezo (General Las Heras)
  • Juan Fiorini (Junín)
  • Leonardo Boto (Luján)
  • Ricardo Pedro Curutchet (Marcos Paz)
  • Facundo Diz (Navarro)
  • Miguel Gesualdi (San Andrés de Giles)
  • Juan Luis Mancini (Suipacha)
  • A lo largo de la jornada, las autoridades eclesiásticas y políticas compartieron visiones y diagnósticos precisos sobre las problemáticas estructurales y emergentes que afectan a las respectivas comunidades del corredor productivo y urbano de la región.
  • El eje articulador del debate fue el documento pontificio «Magnifica humanidad», cuyas líneas directrices sirvieron para coordinar miradas sobre el rol de la gestión pública frente a la vulnerabilidad social y el desarrollo humano integral.

    Los participantes calificaron la cumbre como un espacio de altísimo valor institucional que permitió unificar agendas comunitarias por encima de las diferencias político-partidarias. Tras las deliberaciones en las que se desglosaron los desafíos locales en materia de asistencia, empleo y contención vecinal, la jornada concluyó formalmente con un almuerzo fraterno.

    Al cierre del encuentro, tanto el Arzobispo Jorge Eduardo como el conjunto de los intendentes rubricaron el compromiso de continuar profundizando de manera articulada en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia aplicados al territorio.

Ministerio Público bonaerense firmó un convenio con el Arzobispado de Mercedes-Luján y el Hogar de Cristo

El Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires formalizó la firma de un Convenio Marco de cooperación mutua junto al Arzobispado de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján y la Federación de Centros Barriales de la Familia Grande del Hogar de Cristo.

El encuentro institucional, del que fue parte Jorge Eduardo Scheinig como arzobispo, tuvo como propósito central establecer un canal de articulación directa para fortalecer el acceso a la justicia y optimizar los servicios destinados a los sectores más vulnerables de la comunidad.

​El acuerdo, refrendado por las máximas autoridades de las instituciones involucradas, establece una agenda de trabajo conjunto estructurada sobre tres ejes fundamentales: la cooperación, la colaboración operativa y la optimización del acceso al sistema judicial.

​A través de esta iniciativa, las partes se comprometieron a instrumentar reuniones periódicas para el intercambio técnico de experiencias y conocimientos.

Asimismo, el convenio prevé el uso estratégico y coordinado de los recursos disponibles de cada organismo con el fin de alcanzar objetivos comunes de contención, promoción de derechos y resolución de problemáticas sociales complejas en el territorio.

​Con este paso, el Ministerio Público bonaerense y los centros barriales dependientes de la Iglesia católica buscan afianzar los lazos institucionales, garantizando herramientas más eficaces de protección jurídica y asistencia en las zonas de influencia de la arquidiócesis.

«El alma de una Nación aparece cuando nadie quiere salvarse solo»: Homilía de Mons. Jorge Eduardo Scheinig en el Te Deum del 25 de Mayo

Compartimos la homilía de nuestro Padre Obispo, +Jorge Eduardo Scheinig, Arzobispo de Mercedes-Luján, en ocasión del Te Deum del 25 de Mayo, celebrado en la Catedral Basílica Nuestra Señora de las Mercedes.

La Patria necesita recuperar su alma. Nos hemos reunido en esta fecha tan importante de la Patria para dar gracias a Dios por la Nación que somos. Es muy importante ser agradecidos y muy especialmente en
tiempos difíciles, ya que es la manera de estar un paso adelante en la historia. Por el contrario, ser desagradecidos, sin reconocer todo lo que somos, todo lo valioso que es nuestro país, nos pone un paso para atrás, porque esa actitud, puede ir convirtiéndonos en un pueblo desalmado y es urgente recuperar nuestra alma.

La Palabra de Dios que acabamos de escuchar es la que proclamamos ayer en la celebración de la venida del Espíritu Santo a la Iglesia y al mundo. Me pareció oportuno traerla nuevamente hoy porque puede ayudarnos en la búsqueda del alma de la Patria.

Dice San Juan Evangelista que los discípulos estaban “encerrados por miedo”. Las puertas estaban cerradas. El miedo los había aislado los unos de los otros. El miedo les había robado el horizonte, los había dejado quietos, paralizados, desconfiando de todo y de todos. Y entonces Jesús se pone en medio de ellos. No entra golpeando la puerta. No entra reprochando. No entra condenando. Se pone en medio y les dice: “La Paz esté con ustedes”.

Qué necesidad tiene nuestra Patria de escuchar nuevamente esa palabra: Paz.

Esa Paz que Jesús nos da, es Dios mismo. Porque si Él no está, falta el aliento vital, el Principio de la vida, el aglutinante de todo, el sentido primero y último de todas las cosas. Dios es el alma del pueblo que al darle vida a todos, se mete en la historia.

Queridas hermanas y hermanos, cuando hablamos del alma de un pueblo, no hablamos de algo abstracto o lejano. Hablamos de aquello más profundo que sostiene la vida de una Nación. Se trata de lo que le da identidad, memoria, sensibilidad y hace que la comunidad se vuelva esperanzada. El alma de la Argentina no está solamente en sus instituciones, ni en su economía, ni en sus éxitos o fracasos históricos. El alma de nuestra Patria vive, sobre todo, en su pueblo.

Vive en la mujer sencilla que cada mañana vuelve a empezar. Vive en el trabajador que sigue luchando aun cuando todo parece difícil. Vive en los ancianos y abuelas y abuelos que sostuvieron generaciones enteras con sacrificio silencioso. Vive en los jóvenes que todavía sueñan un país mejor. Vive en la solidaridad espontánea de nuestra gente cuando alguien sufre. Vive en la mesa compartida, en el mate ofrecido, en el abrazo dado aun en medio del dolor. Vive en los pobres y en su paciencia histórica.

Cuando una sociedad pierde la capacidad de reconocerse como pueblo comienza lentamente a perder el alma. Por eso, pienso que el alma de la Argentina se recupera en el encuentro, en la cercanía y en la compasión. Nuestro pueblo, aun con todas sus  heridas y contradicciones, conserva una enorme capacidad de cuidar al otro. Y eso es sagrado, el cuidado concreto del otro es sagrado y allí se encuentra el alma.
El alma de una Nación aparece cuando nadie quiere salvarse solo. Cuando el sufrimiento ajeno no nos resulta indiferente. Cuando todavía somos capaces de emocionarnos frente al dolor de una familia que perdió todo, frente a un jubilado olvidado o frente a un niño que necesita oportunidades.

Ciertamente, el alma de la Argentina también está profundamente marcada por la fe de su pueblo. Está en las peregrinaciones a nuestra Madre de Luján. Está en la devoción sencilla de nuestras madres y abuelas. Está en el pueblo que reza aun en las crisis. Está en quienes siguen creyendo que Dios camina con nosotros en medio de la historia. Estoy convencido que la fe de nuestro pueblo no es solamente una tradición religiosa, es una forma de resistencia espiritual frente al desaliento.

Pero cuidado, el alma de la Patria puede enfermarse…Y se enferma cuando crece el odio. Se enferma cuando la descalificación reemplaza al diálogo. Cuando los pobres se vuelven invisibles. Se enferma cuando los jóvenes  pierden la esperanza. Cuando la política deja de servir y se transforma solamente en disputa de poder. Se enferma cuando la economía olvida que detrás de cada número hay personas concretas.

Y quizá el peligro y la amenaza más grande sea acostumbrarnos. Acostumbrarnos al sufrimiento, a vivir enfrentados, a que cada uno piense únicamente en sí mismo.

Por eso entiendo que la Argentina necesita hoy, mucho más que soluciones técnicas o económicas, aunque ciertamente las necesita, esta exigida a reencontrarse consigo misma. Necesita recuperar el valor de la fraternidad, de la honestidad, del trabajo digno, del respeto mutuo y del bien común. Necesita volver a creer que nadie se realiza solo y que una Nación solamente crece de verdad cuando crecen todos.

El alma de la Argentina no se recuperará desde el individualismo ni desde el desprecio mutuo. El alma de la Argentina se recuperará cuando volvamos a mirarnos como hermanos. Por eso es fundamental sentir en el corazón esa presencia viva de Jesús Resucitado que cuando se presenta en medio de los discípulos encerrados y con miedo y les dice: “La Paz esté con ustedes”. Y esa Paz se hace verdadera cuando hay justicia, cultura del encuentro y respeto por toda dignidad humana. Una Paz vivida así, es el camino para sanar el alma de la Patria.

Necesitamos pedirle al Espíritu Santo que vuelva a soplar sobre la Argentina. Que cure nuestros enfrentamientos. Que nos saque de los encierros. Que nos devuelva humanidad. Que nos ayude a construir una Nación moderna, sí, pero también profundamente humana; una Patria que avance sin perder el alma. Mucho nos ayudan a nuestro propósito las primeras enseñanzas del Papa León XIV expresadas en su encíclica “Magnifica Humanitas”, que hoy está haciendo pública. Dedicada a “custodiar la dignidad de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”. El Papa desea dar una palabra sobre los  grandes desafíos antropológicos, éticos y sociales planteados por la Inteligencia Artificial, como son: la automatización del trabajo, la vigilancia masiva, la manipulación de la información, la deshumanización de las relaciones y el uso militar de tecnologías autónomas.

Nos advierte que el progreso nunca puede hacernos perder el rostro humano. Una sociedad puede crecer en tecnología y, al mismo tiempo, empobrecerse en humanidad. Podemos estar hiperconectados y, sin embargo, profundamente solos. Podemos producir más y compartir menos. Podemos desarrollar máquinas cada vez más inteligentes y olvidar el corazón de las personas concretas. Por eso León XIV insiste en algo profundamente evangélico: ninguna innovación vale si degrada la dignidad humana, si descarta trabajadores, si convierte a las personas en números o si debilita los vínculos sociales.

Jesús resucitado nos decía el Evangelio, no envía a sus discípulos a dominar el mundo, los envía a sanar el mundo. No les da poder para imponerse, sino el Espíritu para servir, reconciliar y devolver esperanza a cada persona y a todo el pueblo. Tal vez, una de las preguntas más importantes hoy para nuestra Patria sea: ¿qué lugar ocupa la persona humana en medio de tantos cambios económicos, tecnológicos y
culturales? Si no cuidamos a las personas, perdemos el alma. Porque cuando el trabajo pierde dignidad, cuando los jóvenes sienten que sobran, cuando los ancianos son considerados una carga, cuando los pobres quedan invisibilizados, entonces algo esencial del alma de la Nación comienza a romperse.

León XIV retoma la gran tradición social de la Iglesia iniciada por León XIII con “Rerum Novarum”, (“De las Cosas Nuevas”), y nos recuerda que la economía sirve al hombre, nunca el hombre a la economía. Y eso vale también para la inteligencia artificial, para la política, para las finanzas y para toda forma de poder. La persona es la que debe estar en el centro de la vida de una Nación.

La Patria será verdaderamente grande no cuando avance solamente en eficiencia, sino cuando avance en humanidad. Cuando nadie quede descartado. Cuando el progreso llegue también a la mesa del pobre, al aula del estudiante, al hospital, al barrio olvidado y al corazón herido de tantos argentinos.

Les propongo que también recemos hoy por la Patria Grande y muy especialmente, por el pueblo de Bolivia y por todas las naciones hermanas de América Latina y del Caribe. El sueño de nuestros proceres debería seguir vivo: un Continente libre, fraterno y en paz.

Por último, Pentecostés es el Espíritu de Dios re-creando a toda la humanidad. Pidámosle a ese Espíritu del Señor que nos conceda la gracia de construir una Argentina profundamente humana; una Patria capaz de crecer sin perder el alma; una Nación donde la tecnología nunca silencie la compasión, ni los posibles logros nos hagan olvidar a los más frágiles. Que Dios nos ayude a encontrarnos los unos con los otros pero de verdad, para construir juntos una Patria de hermanos.

Que María, Nuestra Señora de Luján y de las Mercedes, Madre de este pueblo, nos acompañe para nunca perder la esperanza. ¡Que nada ni nadie nos robe el alma del pueblo!

Luján fue el epicentro del homenaje al Papa Francisco a un año de su fallecimiento

La ciudad de Luján recibiò a miles de fieles en una jornada que fue un hito de fe y memoria para la Iglesia Católica.

Este martes 21 de abril, a las 17:00 horas, la Basílica Nuestra Señora de Luján fue sede de la misa oficial al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco.

La celebración, impulsada por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), buscò honrar la figura y el magisterio del primer papa latinoamericano en el santuario que representa el corazón espiritual del país.

Estuvo la cúpula eclesiástica nacional, referentes sociales y una masiva concurrencia de peregrinos que llegaron desde distintos puntos del país.

Dada la relevancia internacional de la figura de Francisco, la organización dispuso mecanismos para que la ceremonia tenga un alcance global. Para aquellos fieles que no puedieron trasladarse hasta la ciudad de Luján, la misa fue transmitida en vivo a través del canal oficial de YouTube del Santuario de Luján y por la frecuencia de 88.1 de la ciudad de Mercedes.

La elección de la Basílica no es casual: el propio Jorge Bergoglio fue un asiduo peregrino y confesor en este templo antes de su elección pontificia, manteniendo siempre un vínculo estrecho con la «Patrona de los argentinos».

Más allá del rito religioso, la jornada se propuso como un espacio de reflexión sobre los ejes centrales del pontificado de Francisco: la opción por los pobres, el cuidado de la «Casa Común» y la cultura del encuentro.

«Será una oportunidad para unirnos en oración y agradecer el legado de un pastor que puso a la Argentina en el centro de la mirada mundial», expresaron fuentes vinculadas a la organización.

Debido a la magnitud del evento, se coordino un operativo especial de seguridad y tránsito en los alrededores de la Plaza Belgrano para facilitar el acceso de las delegaciones y garantizar el normal desarrollo de la ceremonia en el principal centro de peregrinación de la Argentina.

Ordenación sacerdotal en Luján, «Cuiden a Manuel»: El respaldo de los intendentes de Luján y Suipacha al nuevo sacerdote Pbro. Manuel Asenzo

Más allá del rigor litúrgico, la ordenación de Manuel Asenzo este sábado tuvo un fuerte componente de cercanía regional.

Los intendentes Juan Luis Mancini (Suipacha) y Leonardo Boto (Luján) se mostraron distendidos y emocionados al finalizar la ceremonia, subrayando el valor de los nuevos pastores para sus comunidades.

Para Mancini, la jornada tuvo un tinte personal. «Es muy emocionante porque a Manuel nos conocemos de chicos; yo era amigo de su hermano menor. Ver que se está ordenando es una alegría personal y de toda la comunidad de Suipacha que lo acompañó mucho» comentó el jefe comunal a Noticias Mercedinas, y entre risas le hizo un pedido público a su par de Luján: «Estamos pidiéndole al intendente Boto que nos lo cuiden y lo traten bien».

Por su parte, Leo Boto recibió el «traspaso» con gratitud, destacando que el nuevo presbítero ya es una figura familiar para los lujanenses. «Ya lo teníamos desde hace bastante presente en diferentes ceremonias. Es una persona muy cercana, muy preparada y con mucho futuro de servicio para asumir esa ‘gran cosecha’ de la cual se habló hoy», afirmó Boto, concluyendo con un guiño a la identidad local: «No sé si nació en Suipacha o no, pero nosotros ya lo sentimos de Luján desde hace tiempo».

Ambos mandatarios coincidieron en que la principal virtud de Asenzo será su «capacidad de cercanía» y su compromiso para llevar esperanza a quienes más sufren en la región, marcando un puente de fe entre ambos distritos.

En una emotiva ceremonia en la Basílica de Luján, el arzobispo Jorge Eduardo Scheinig consagró a Manuel Asenzo, Lucas Levermann y Matías De La Pérgula. Ante un templo colmado, instó a los nuevos ministros a «morir a sus proyectos personales» para servir al pueblo de Dios